Ejercito
El ejército sigue una estructura similar a la de un Linaje y así es considerado en muchos casos aunque de facto no lo sea. Un elfo que está en el ejército retiene su filiación a su Linaje y sus descendientes seguirán el camino que deseen. Para entrar en el ejército es necesario solicitarlo voluntariamente y superar unas pruebas de aptitud, bien físicas (combate o exploración), intelectuales (estrategia o logística) u artísticas (magia). La permanencia en el ejército es de por vida a menos que se sea expulsado o se solicite licencia, algo poco frecuente. Mientras se está en el ejército, el prestigio ganado se basa en disciplina y resultados, quedando por completo segregado del prestigio obtenido en el resto de la sociedad. Es obligatorio para todos los elfos el pasar nueve años en el ejército como reclutas rasos, independientemente de su Linaje. Suele hacerse esto en los primeros nueve años tras la mayoría de edad (tercera etapa del ciclo vital élfico) aunque tampoco es inusual hacerlo después o incluso en los nueve años previos. El máximo órgano del ejército es el Consejo Militar, compuesto por los nueve generales más expertos. No obstante está subordinado al Consejo de los Nueve, que es el que tiene la última palabra aunque no suele interferir con asuntos estrictamente militares. Simbolizando este vínculo, el símbolo del ejército es el mismo que el consejo aunque sobre fondo negro, en recuerdo de su constante lucha contra la Oscuridad. El ejército está activo durante los tiempos de paz asegurando las ciudades y caminos de Fungarest frente a la constante amenaza de la Oscuridad. Antaño también tenían funciones de control de esclavos aunque las sombras que se extendían por doquier invitaban a pocas huidas. En tiempos de guerra se suplementa con las levas realizadas en todos los linajes, quedando siempre soldados profesionales al mando de unidades inexpertas. En estas ocasiones el prestigio personal fuera del ejército es irrelevante.

