Los Thrain y las otras Razas

Antiguamente, mucho antes de la aparición de la Oscuridad, el territorio thrain era vasto y se extendía miles de kilómetros por todas las montañas del mundo. Se decía que cualquier thrain podía ir desde el meridión hasta el septentrión a través de una extensa red de túneles sin necesidad de salir en ningún momento a la superficie. Estos túneles debían cruzar de parte a parte miles de kilómetros de llanuras, bosques y desiertos, llegando hasta los rincones más lejanos... sin embargo, la Oscuridad, las guerras y la desconfianza entre las razas hicieron que poco a poco esos conocimientos se fueran perdiendo hasta que los túneles no fueron más que viejas y casi olvidadas leyendas. A lo largo del discurrir del tiempo, los thrain han librado numerosas guerras. Muchas de ellas han sido internas pues las vetas de mineral y piedras preciosas no abundaban, y el clan que controlase una de ellas tenía asegurada la riqueza y el bienestar durante generaciones. Sin embargo, dado el carácter subterráneo de la raza thrain, su maestría a la hora de fabricar armas y armaduras, y, sobre todo, su habilidad única de usar la magia rúnica para trabajar el Acero Incógnito, les hicieron blanco habitual de ataques e incursiones de todas las demás razas. Su dominio era el subsuelo, pero en lugar de aceptarlo y comerciar pacíficamente para obtener sus recursos, las razas de la superficie optaron por tratar de arrebatárselo por la fuerza. La Guerra del Rencor, La Guerra de los Dos Linajes o La Guerra de los Diez Mil Muertos son sólo algunos ejemplos de los terribles conflictos que han enfrentado a humanos, elfos y thrain por las riquezas de su mundo. Especialmente amargas por su duración y crueldad han sido las guerras que han enfrentado a los thrain y los elfos. Los altivos elfos siempre han se han considerado superiores a todas las demás razas, y especialmente degradante ha sido el trato que han dispensado a los thrain. Los denominan “enanos mentales”, o “enanos” para abreviar, y los tratan poco mejor que animales por su costumbre de vivir en cavernas. Los thrain, al contrario que los humanos, más sociables y tolerantes, nunca han aceptado sentados semejantes insultos ni la arrogancia de los elfos, jurando una y mil veces hacer pagar a los “orejotas”, como estos llaman a los elfos, todas las afrentas cometidas. Los humanos, y especialmente los medianos, son gente mucho más razonable, por el contrario. Quizá sea por su sociabilidad y adaptabilidad por lo que son la población mayoritaria de las Tierras Libres. En no pocas ocasiones los thrain y los humanos han cruzado hachas y espadas, pero también han disfrutado de largos y prósperos periodos de paz. Los thrain han sido bien recibidos en sus tierras y sus habilidades y conocimientos justamente apreciados. Aunque la mayoría de los thrain asentados fuera de las Montañas de Acero viven en las Provincias Exteriores, es común encontrar comerciantes y mercaderes thrain por los Caminos y grandes ciudades del Viejo Reino e incluso familias enteras, perfectamente asentadas e integradas en su sociedad. En estos casos, el varón suele desempeñar funciones de herrero u orfebre, pues la artesanía thrain es muy apreciada entre los humanos, y las mujeres suelen ser matronas. Este último trabajo está tan bien considerado, que muchas nobles humanas llegan a exigir a sus maridos que contraten a una matrona thrain a cualquier precio para que las asista. Pero aunque la sociabilidad de los humanos y el perpetuo odio contra los elfos hayan definido la historia thrain, sin lugar a dudas, el episodio que más les ha marcado y lo que les ha hecho ver a todas las demás razas de otra manera, como posibles amigos y aliados en lugar de competidores, es lo que se ha dado en llamar la Mutilación de Thrain. Hasta el gobierno en Káiliak del Anciano Thron Dalim Simak Khalud, el territorio thrain se extendía por debajo de las Montañas de Acero varios miles del kilómetros más al norte de su actual frontera con la Oscuridad, lo mismo que los territorios de todas las demás razas. La Oscuridad había ido avanzando poco a poco, sin prisa pero sin pausa, hostigándoles y tomando una ciudad tras otra, una caverna tras otra, una vida tras otra. Las Tierras Libres cada vez eran menos extensas y los pueblos que las habitaban no eran capaces de plantar una resistencia firme y unida contra el enemigo común. Demasiados odios, demasiadas enemistades ancestrales. Cierto amargo día de invierno, todo el peso de la Oscuridad cayó sobre los thrain. Utilizando los propios túneles que ellos habían construido, una horda de engendros astados, oscuros, llegó hasta el corazón de las Montañas de Acero, y desde allí comenzó una salvaje invasión que en tan sólo tres días dividió a los thrain en dos partes. La parte del sur, la más pequeña de las dos, estaba bastante protegida, prácticamente rodeada por territorio humano, y por tanto menos armada y fortificada. La parte del norte estaba bien armada... pero completamente rodeada por la Oscuridad. Por algunos túneles pequeños, laberínticos y mal conservados comenzaron a llegar al sur innumerables refugiados del norte, cada cual con noticias más espeluznantes. Las imponentes Cavernas de Thrain, que habían sido el origen histórico del pueblo thrain, se hundieron por la fuerza de la magia negra de los enemigos, las mayores minas de Acero Incógnito fueron conquistadas, poblaciones enteras devoradas por sus demonios... Cierto día, dejaron de llegar refugiados. El último de ellos, con mortales heridas, sólo tuvo aliento para alcanzar a un soldado de la Milicia Insondable y susurrarle: “Que Malos nos proteja. Sólo quedan siervos suyos en el Imperio Thrain”. En aquel momento el Consejo de Ancianos, los pocos que habían sobrevivido pues este se reunía en Dûk Amnor, en las Cavernas de Thrain, decretaron sellar los túneles que conducían al norte y fortificarlos. Desde entonces no se ha vuelto a saber nada de los territorios del norte. Esta brusca división del pueblo thrain , que cercenó a la mayor parte de su raza, es lo que se llamó la Mutilación de Thrain y es el más sangriento episodio de su historia y, probablemente, de todas las Tierras Libres.