Stepion

 

 

Nuestro compañero Prenderfast nos dejó, tras la batalla, estas lineas sobre la gran Batalla de la LLanura de las Cenizas.  

"En la llanura de Áldanar desespero se respira
Oscura era la suerte que la batalla seguía
Oscuras eran las huestes que la victoria tenían
Muy fuertes sus armas negras muy numerosas sus tropas
Monstruos y fieras aladas de las que fuego arrojan
Como el torrente que arranca las peñas más poderosas
Como aguas desbocadas que a todos anegan y ahogan
De la oscuridad los esclavos ya van cantando victoria
No habrá otro amanecer, no despuntará el día
La gente del Viejo Reino se lamentaba y cedía
El Rey desesperado ya se ve en agonía.

 

 Blancas flechas de Fungarest en negro mar se perdían
Los elfos desesperados sus carcajes ya vacían.
De las Montañas de Acero salieron los thrain tronantes
Y su posición rodeados duramente mantenían
Y aunque sus hachas segaban oscuras vidas malditas
Cada minuto diezmados aunque aún desafiantes.

 

 El Rey lloraba y gemía y llamó a sus caballeros
A una última carga de sus mejores guerreros
De armaduras brillantes y coloridos escudos
En sus caballos tronantes atacaron al oscuro
Quebraron todas sus lanzas y mellaron sus espadas
Tiñendo sus lindas libreas con carmesí y con entrañas
Cae uno y caen mil y oscura es aún la batalla
Ríe en retaguardia el abyecto que a los malvados comanda.

 

 Gargorond es su nombre y en una bestia cabalga
Con su maza emponzoñada a los suyos amenaza.
Ya se relame de gozo ya saborea carnaza
Ya para sí se reserva la sangre del viejo monarca.
Y cuando los cuervos oscuros ya planean su pitanza
Y cuando las espadas ya embotan sus filos por la matanza
Y cuando de cenizas se empañan los pendones de las lanzas
Un cuerno recorre el campo y otros mil le alcanzan.

 

 Es el cuerno poderoso de Inki que al campo llega
Ya sus hombres se abren paso entre risas y peleas
Dejan detrás de sí un reguero de cadáveres y bestias
Sus armas cantan el canto que a sus Dioses más alegra
Sus escudos ensangrentados arrojan al suelo y guerrean
Pues con la mano libre otra arma empuñan en ella
No llevan casco ni escudo ni lo precisa su guerra
Pues ya han llorado sus muertes y como muertos pelean
Que cada golpe parado es golpe que dar quisieran
Y el vino de la batalla renueva sus grandes fuerzas.

 

Angnarson guía su marcha entre risas y mandobles
En su diestra blande a Krulk, el hacha más fiera y bella
En su siniestra,
Hadelka, la maza de incógnita Terra.
Bestia, guerrero o fantasma ante él muerde la tierra.
Siguen matando y riendo al gobernante sjoolgaard
Boltor, Sagat y Ferino, sus camaradas de guerra.

 

 Boltor el alto, el gigante, su cachiporra menea
El tronco de un viejo roble en su mano se acelera.
Sagat el astuto defiende a su señor de traiciones
Cubre su espalda siempre, y las flechas intercepta
Con sus espadas gemelas en una danza guerrera.
Ferino lucha cantando sus barbas blancas al viento
Al enemigo aterran sus hachazos y aspavientos.

 

 Ya los héroes esperanza siembran en los corazones
Ya los thrain avanzan ya los caballeros se desgañitan
Ya los elfos dejan arcos y sus caballos ensillan
El rey del Viejo Reino se yergue y sonríe esperanzado
Unidos los buenos pueblos como buenos aliados
La ceniza que los cubre luce ahora brillo dorado
Lanzan en su lengua los elfos sus desafíos versados
Lanzan sus juramentos eternos los thrain de ojos acerados
Los infantes del Rey avanzan tras los caballeros
Y las líneas se rehacen tras los sjoolgaards guerreros.

 

 El hijo de Angnar alza muy alto para que todos la vean
A la fiera Krulk, su hacha, que señala el movimiento
De la más grande de las fieras que en la oscuridad se menea
Alta como una torre,
tronante como una tormenta
Demente y rugiente mata todo lo que toca
De alianzas no entiende y se lleva a la boca
Toda carne, buena o mala que con sus garras alcanza.

 

 De escamas inmensas su lomo, de escamas también su panza
Inmunda bestia gigante cuya existencia ya ofende
Con sus inmensos cuernos todo a su alrededor hiende
Cuatro cadenas de acero incógnito acero de muerte
Sus cuatro patas sujetan, cuatro pilares de puente
Cuatro poderosos gigantes malvados pero valientes
Hacia los gigantes directo avanza el regente del Norte
Hacia la muerte o la gloria, hacia el terror y la muerte
La inmensa bestia lo observa y se relame y babea
Los héroes paso se abren por el combate impacientes
Sin táctica ni estrategia cada héroe acomete
Las rodillas nudosas de los malvados gigantes
Con ardides de Sagat los tendones se acuchillan
Del talón y la rodilla del gigante más cercano
Y su compañero Ferino esquiva la enorme mano
Del segundo enemigo y sus grandes ojos rasga
Boltor con su cachiporra ataca sin sutileza
Y sesos se dejan ver de la quebrada cabeza
El héroe de largos cabellos el hijo de Angnar preclaro
Con Krulk y con Hadelka deja su gigante en un charco
De su sangre a borbotones torrente que ha provocado
Ya la bestia es liberada de sus cadenas de acero
Ya grita libre y contenta furiosa confusa y terca
Come al gigante cegado, pisotea al gigante herido
Chilla y maniobra y se agita y mata lo que no ha comido
Los héroes y los sjoolgaards la acometen y la cercan.
Chilla confusa la bestia, chilla y a todos aterra
Pues no hay otro horror comparable ni en la paz ni en la guerra.
Se vuelve huyendo de Krulk, de Inki y de Hadelka
Y venga sus frustradas garras en la carne de quien la ama
Ya ríe el señor de los Sjoolgaards ya canta el Rey en retaguardia

 

 Ya la bestia gigantesca al enemigo diezma.
El señor oscuro grita y en sus segundos descarga
Su frustración y fracaso con sangre y fuego y magia
Los oscuros numerosos, aberrantes, bien armados
Ante la furia del monstruo que sobre si han desatado
Mueren uno y mueren ciento bajo su poder mancillado.

 

 Ya corren hacia lo oscuro, ya abandonan el campo
Ya dejan detrás de sí cenizas y cuerpos rancios
Gran pérdida para el reino en vidas mas victoria hemos ganado
Que la luz brillará otro día en el reino cercado
Que la oscuridad se ha vencido por su propio horror alado.
Ya la bestia ahíta de matar - tanto ha matado -
Del campo de batalla se aleja y busca refugio enterrado
En lo profundo del foso do nunca a salir ha tornado
Y si vive o muerta está yo no decir sé razón
Que todo héroe que en su dominio haya entrado
No ha vuelto nunca a salir ni ningún rastro ha dejado
Más que el temor y la duda en nuestro pobre corazón."